viernes, 29 de diciembre de 2017

EL DINERO TE ACOMPAÑA


Muchas cosas en la vida humana producen emociones, reacciones emocionales.
 

Las emociones son, de hecho, una forma de comunicarnos con nuestro entorno, de expresarnos, de transmitir y recibir información.
 

El dinero es uno de los elementos que manejamos que más emociones nos producen.
 

Sería mejor decir “reacciones” emocionales. El dinero nos hace reaccionar.
 

El dinero es visto desde la creencia del poder. Quien tiene mucho dinero genera en los demás un abanico de reacciones emocionales.
 

Reconocemos el poder de esa persona, y eso nos genera la “reacción” opuesta -y a menudo oculta y no reconocida- de “no tengo suficiente poder, no soy suficiente, no merezco lo suficiente”.
 

Y ahí tenemos, una vez más, la dualidad expresándose: el poder del otro frente a mi ausencia de poder. Por supuesto, todo aquello que nace de una dualidad va a generar un conflicto, ya que tal dualidad no es real (todo es energía y solo existe una sola energía, no dos).
 

Esa emoción de "poder / ausencia de poder" es muy densa, y lleva a las personas a dar vueltas dentro de la zona energética más densa de la humanidad. Así, asociamos el dinero a la densidad, y en consecuencia lógica, relacionamos el dinero con muchas cosas “malas”, difíciles.
 

Por tanto tendemos a relacionarnos con el dinero desde nuestras actitudes más densas: lucha, búsqueda, supervivencia, trabajar duro, competir, perseguir el dinero y utilizar estrategias y sistemas que nos lo consigan…
 

Quizás muy pocos se han dado cuenta que esas actitudes de vida “difíciles” que asociamos al dinero son precisamente las que mantienen al dinero alejado de nosotros, o dominándonos dentro de una lucha (miedo) desgastante.
 

Ahora olvidemos todo eso, y centrémonos en la verdadera naturaleza del dinero; en aquello que pasamos por alto porque la densidad no nos permite ver más allá, al estar tan implicados en ella.
 

El dinero es una de las cosas más sutiles y ligeras (sin apenas carga) que existen en el mundo. Siempre que me sintonizo con el dinero, me lleno de esa ligereza que me aporta, mis partes densas se llenan de su sutilidad y eso me lleva a un estado de paz neutra, de gozo, de plenitud. ¡Y eso sin tocar un solo billete!
 

Esto es así porque el dinero es -hasta donde yo sé- el único elemento del mundo humano (concepto) que existe en dos lugares al mismo tiempo, en dos “niveles de realidad” completamente diferentes.

Esos dos niveles están combinándose constantemente (como las dos caras de una moneda), y ofreciéndonos sin cesar la posibilidad de unir esas dos realidades opuestas para vivirlas como una sola.
 

Eso explica la paz y el gozo que el dinero me produce, personalmente.
 

Una de esas realidades es el dinero “humanamente denso” del que ya hablé en la primera parte de este post.
 

La otra realidad es el “Campo de posibilidades”, también conocido como Campo cuántico.
 

Es el “lugar” donde están alojadas todas las posibilidades de la existencia, que de forma inconsciente y colectiva vamos “bajando” y materializando en nuestra vida.
 

El dinero es una posibilidad alojada en ese campo, pero no está dormida ni guardada en espera de ser utilizada, como las demás posibilidades.
 

Se mantiene en estado totalmente activo, y allí tiene una naturaleza sutil excepcional, sublime. ¿Por qué es así?
 

Porque el dinero es una expresión de la vida misma. Y la vida está integrada en la Fuente de donde surge todo lo que existe.
 

Yo suelo llamarla “Fuente de Vida”, “Impulso de Vida” o “Conciencia”.
 

La vida crea el dinero como vehículo para su expansión. La vida es expansión y abundancia sin opuesto alguno. Solo se expresa en esa dirección, porque es una única cosa, una unidad.
 

La vida es algo que viene y nos llena, nos lleva. Nos posee, es el poder absoluto, y nosotros somos también sus vehículos de expansión. Date cuenta de si te estás dejando llevar por ella, sin pretender tener el control, sin luchar, sin perseguir, porque si no es así, el dinero no te puede acompañar para que la vida que tú eres se expanda.
 

Si permites que el Impulso de Vida te lleve, te conduzca, el dinero te acompañará. 

Ahora que conoces la verdad sobre el dinero, te invito a que tomes tus actitudes densas hacia él, tus problemas de dinero, tu lucha, y simplemente respires conscientemente (dando plena atención a tu respiración) toda esa lucha, añadiéndole esta comprensión sobre la naturaleza sutil del dinero.
 

Respira (conscientemente, con atención al aire que entra y sale) tu falta de dinero, o tu miedo a no tenerlo, y añade a eso la comprensión de que ese dinero, esos billetes de papel, son vida, son abundancia sutil, y quieren expandirse a través de ti.
 

Permite que el dinero te acompañe, permite que la vida se exprese a través de tu dinero, como lo único que existe: abundancia, expansión ilimitada.
 

Quizás ahora, después de hacer esto, puedas sentir amor por el dinero, o lo que es lo mismo: amor por la vida.




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