martes, 24 de julio de 2018

RESPIRAR DESDE EL PARAISO


Salgo de la oficina silenciosa y con mucho aire acondicionado, y entro en el escenario de la calle, con ruido y calor. El cambio de escena me saca de mis asuntos mentales y me recuerda que estoy en la realidad aparente. Bien.
 

Mi atención se va a buscar a mi respiración. Se apoya y se acomoda en ella, se confía, se entrega a ella. Me dejo transportar por la maravillosa sutileza del aire que entra y sale de mí.
 

Mi respiración toma el mando en lo referente a comunicación emocional con el entorno. Ella es ahora el puente entre lo vertical y la realidad horizontal. Es su naturaleza, y yo le dejo hacer. Confío en ella, y ella me lleva. Mis emociones y pensamientos se quedan tranquilos, sin gran cosa que hacer más que columpiarse y mirar el paisaje.
 

Camino y entro en el metro, el medio de transporte más rápido en Barcelona. Veo lo que se mueve ante mi como una película tridimensional: personas de diferentes nacionalidades, pasillos, andenes, escaleras… todo es una sola película, homogénea, única. Todo es lo mismo. 

Paredes, personas y trenes hechos todos de la misma sustancia, expresando cada uno algo diferente.
 

Les siento como algo interconectado que me rodea. Les percibo a través del puente de mi respiración, que ahora es la Conciencia mostrándome todo desde sus ojos, más allá de cualquier concepto, más allá de lo que está bien y lo que está mal. Más allá de mí.
 

Estoy cómodo detrás de mi respiración, y al otro lado está el mundo. No hay apenas relación directa entre ambos. De hecho, el entorno no viene a buscarme para interactuar.
 

El gran ojo de la realidad no te ve apenas cuando estás posicionado ahí. Necesita mi inconsciencia, mi automatismo. Sin ellos no hay respuesta desde fuera. Sin ellos, el tiempo se para en mí, y mis recuerdos no se pueden alimentar de él.
 

Tan sencillo como esto. Tan simple que no se ve. El anzuelo de la realidad aparente ha entrenado a la población para buscar siempre lo elaborado, lo humano, la técnica que te proporciona un resultado.
 

Cursos que te enseñan a respirar, a vivir, a pensar, a sanar… porque complementan tu convencimiento de que tienes que aprender.
 

Y así, separando el aprender del enseñar, entramos de lleno en el río del tiempo.
 

En cuanto pones un pie en la dualidad -sin darte ni cuenta- ya el tiempo se encarga de separarte lo que buscas de aquello que quieres encontrar. Y eso nos parece muy normal, porque asumimos que necesitaremos más o menos tiempo para recorrer el camino que separa ambas cosas.
 

En mi paraíso sin tiempo estoy a menudo solo. Contadísimas personas cruzan el umbral para verme. Están todos bañándose en el río del tiempo. Reconozco que cada vez me apetece menos bañarme ahí, aunque aveces hay que aparecer en el escenario, claro.
 

Soy feliz en el paraíso. Es un gozo sin fin, un gozo íntimo, envolvente, que ni va ni viene. Es la entrega, la total rendición y despreocupación.
 

Quizás nunca hubo nada que no fuese el paraíso…


domingo, 22 de julio de 2018

EL CAMBIO DE CICLO Y LA ESPIRAL DEL TIEMPO


Este artículo es una continuación del anterior, La mutación sexual, que escribí de forma muy espontánea. Vamos a abrir la visión de este tema del cambio de ciclo y ver cómo se forma cada nueva vuelta de la espiral del tiempo apoyándose íntegramente en la anterior.
 

Doy gracias a mi amiga Laura Aguilar de la ciudad de Oaxaca (México) por las preguntas que me hizo en relación al artículo anterior, que me llevaron a una apertura para ver cosas que estaban ahí delante de mí, pero no me había parado a mirarlas.
 

Daré por conocidos algunos de los conceptos que suelo explicar a menudo en Atico Cero para así poder avanzar y profundizar más en el tema de este post.
 

El tiempo, gráfica y sintéticamente hablando, es circular. Es un flujo inmenso de energía en forma de circunvalación o curva muy abierta. Esa energía fluye sin descanso a través de su forma curvada amplia, sin principio ni final. El resultado de ello acaba siendo un movimiento circular en forma de espiral infinita.
 

El tiempo es por tanto un círculo cerrado que se perpetúa a sí mismo sin límite. Es multidimensional, pero vamos a simplificar eso e imaginarlo solo en forma tridimensional.
 

Cada vuelta de la espiral dibujada tiene un único punto de inicio y final, de entrada y salida del flujo energético. Este punto es donde el tiempo -que es un diseño, un programa- saca su “mecanismo de generación”, su forma precisa de abrir un nuevo círculo de la espiral y traspasar la energía emocional que transporta desde el círculo viejo al nuevo.
 

Nosotros estamos justo ahora en ese marco temporal, en esa ventana de tiempo que es el punto de inicio y final de ciclo. Llevamos décadas en este tránsito, y calculo muy aproximadamente que nos quedan entre 10 y 15 años para traspasar ese punto e instalarnos plenamente en lo nuevo.
 

Pero es difícil hablar de fechas de futuro, porque en este punto de inicio y final el tiempo cambia su comportamiento habitual e incorpora tensiones y presiones que alteran la realidad aparente. Se asemeja a un coche que circula a velocidad por una curva y el conductor se ve sometido a una inercia lateral que no existía cuando circulaba por la carretera recta.
 

Volvamos al “mecanismo de generación”. ¿Qué supone para una máquina de precisión como es el tiempo cerrar un ciclo y abrir otro en este punto tenso de final e inicio?
 

El flujo del tiempo va cargado de una inmensidad de energía emocional que impregna las estructuras energéticas de la realidad para darles vida, presencia, existencia, movimiento. La realidad no podría existir sin este “baño” constante de emoción, como el agua que riega las plantas y las llena de vida.
 

Para que el diseño del tiempo pueda abrir un nuevo ciclo en la espiral necesita traspasar íntegramente toda la energía emocional del ciclo antiguo al nuevo, como si un sistema de canalización tuviese que desviar el caudal de agua de un río a otro, sin perder una gota.
 

Veamos cómo lo hace, y veámoslo reflejado en nuestra realidad aparente, porque recordemos que los únicos generadores de energía emocional para sostener la existencia del universo somos los seres humanos. Tal es nuestra función, para la que hemos sido “creados” por el creador y señor del tiempo: el inconsciente colectivo, conocido y adorado como “Dios” porque todos intuimos que él nos ha creado y que tiene el poder y el control del universo (porque él es el universo, aunque no es Dios).
 

El caudal de energía que ya ha recorrido el círculo viejo ha generado experiencia emocional, acumulada a través del tiempo. Esa experiencia es lo que nosotros buscamos tan ávidamente: cosas, objetos, personas, acciones o situaciones que se comuniquen con nosotros emocionalmente y nos “extraigan” esa energía emocional que pasará a formar parte del flujo global del tiempo, regando y alimentando la realidad.
 

Por esta razón la realidad aparente no es más que un sistema de pura comunicación emocional; al igual que el anzuelo con gusano de un pescador no es un verdadero alimento para el pez, sino una realidad disfrazada que pretende mostrarnos algo que resulta atrayente ocultando sus verdaderas intenciones.
 

Ese caudal emocional tiene que volver a pasar por experiencias y situaciones que sean capaces de atraerlo, de comunicarse con él, de hacer que nosotros queramos volver a vivir ese flujo emocional montado sobre una realidad nueva, renovada, que nos invite a relacionarnos emocionalmente, a actuar e implicarnos.
 

Entonces el tiempo diseña un cambio mayoritario de escenario, guion y personajes. Pero lo diseña SIEMPRE en base al concepto madre que da soporte y sentido a toda la existencia: la dualidad. Toma el escenario anterior y lo polariza: lo lleva de un lado al otro de la dualidad.
 

Es decir: lo viejo lo hace nuevo, lo oculto lo hace salir a la luz, lo minoritario de repente se vuelve mayoritario, lo socialmente acordado se convierte en un desacuerdo general que puede llevar incluso al enfrentamiento.
 

Todo lo que hemos vivido apoyándonos en un solo aspecto de la dualidad (por ejemplo, el bien, el amor…) está preparado para pasar al otro lado de ésta y convertirse en la polaridad contraria -o también en una mezcla de ambas. La dualidad le viene muy bien al tiempo para construir nuevos escenarios y experiencias que ofrecernos.
 

Es por ello que en mis cursos siempre digo que no existe evolución ni desarrollo de ningún tipo en el mundo, sino tan solo cambios de polaridad dual montados sobre ciclos que se abren y cierran, pero que son siempre el mismo ciclo, el mismo círculo cerrado ofreciéndonos variaciones.

Es decir, no existe (casi) nada que sea realmente nuevo, porque cada círculo nuevo se ha diseñado a partir del anterior. Por eso el futuro siempre es una repetición del pasado.

La aparición de algo que fuese totalmente nuevo supondría una anomalía no controlada ni incluida en el programa del tiempo, y un potencial peligro para éste y su funcionamiento.
 

Las variaciones del nuevo círculo nos parecen nuevas solo porque las comparamos con el escenario del que venimos, y ese contraste de diferencia que percibimos nos provoca un movimiento emocional -interés, impacto, sensación de renovación, de nueva etapa, de que lo anterior se queda anticuado, etc.
 

Lo que llamamos “evolución” o “progreso” es en realidad un escenario diseñado solo para emocionarnos, diseñado para “activar” y refrescar todo ese río de energía emocional que constantemente nos cruza y nos “obliga” a canalizarlo. De esta forma lo social, lo grupal, lo emocionalmente colectivo se superpone absolutamente a lo individual.
 

Es imposible ser individual mientras estás enraizado en el flujo del tiempo. La gigantesca fuerza energética de arrastre del tiempo es como un caudal descomunal de un enorme río que te arrastra con su corriente, y (casi) nadie ha tenido “tiempo” (valga la chistosa redundancia) en su vida para establecer una posición individual fuera de éste.
 

Así que… entramos en cada nuevo ciclo mordiendo el anzuelo de pleno, creyéndonos todo lo que vemos porque el colectivo nos lo transmite como válido; y nosotros lo abrazamos y aceptamos porque necesitamos sentirnos parte de ese colectivo y que nos haga llegar su propósito de vida. Es nuestra droga emocional, sin la cual nos sentiríamos perdidos y sin escenario ni guion, ya que nadie nunca nos enseñó a funcionar de otra forma.
 

En el nuevo ciclo lo que antes era mayoritario y pierde esa posición en favor del escenario emergente (por ejemplo: la medicina oficial frente a la nueva medicina natural, cuántica, bioenergética, terapias alternativas...) se mantiene presente muchas veces. Esto es así por dos razones:
 

En primer lugar, porque concretamente el concepto de la salud forma parte directa de la identidad del ser humano, y cambiar ese concepto a nivel social supone también un cambio de identidad para cada individuo, y eso requiere tiempo de transición. El nuevo escenario le hace un hueco a lo viejo, recolocándolo, y lo mantiene para poder jugar con ese trasvase de identidad.
 

En segundo lugar, porque el hecho de que lo viejo y lo nuevo coexistan en el mismo tiempo provoca una diferencia de potencial, un enfrentamiento mental “viejo-nuevo” que mueve nuestro mundo emocional, y resulta rentable para el tiempo. Como cuando enchufamos un aparato a la corriente, con su enchufe de dos clavijas: la corriente circula entre ambas gracias a que las dos están presentes y juntas.
 

Si un escenario muere a favor de otro nuevo que nace (por ejemplo, China hizo morir su enraizado comunismo para convertirse en economía emergente) es también otra forma de utilizar la dualidad en su aspecto más profundo de identidad humana: la vida frente a la muerte. La muerte de un escenario apoya y justifica la vida del siguiente, es una ley que nadie cuestionará porque todos se identifican con ella.

Nota: todos los círculos de la espiral son creados al mismo tiempo ya que su creador no está dentro de él, por tanto no necesita "tiempo" para crear el tiempo. Pero he dejado este comentario para el final por no confundir al lector en su comprensión.
 

Dejo aquí el tema para no alargar más este extenso post.

En mi próximo artículo responderé a mi amiga Laura a su pregunta de ¿Qué nos traerá el nuevo ciclo? de forma más concreta.
 

Muchas gracias de corazón Laura, Oaxaca y México por vuestra inspiración.



viernes, 20 de julio de 2018

LA MUTACIÓN SEXUAL


Los hombres y las mujeres se enfrentan a una clara situación de distanciamiento mutuo. Ello es debido al cambio de ciclo.
 

El cambio de ciclo se da porque el tiempo es circular, por lo que describe ciclos. Al cambiar de un ciclo a otro el escenario (creencias, acuerdos sociales) y los personajes (nosotros) son parcialmente reiniciados con un guion “aparentemente” nuevo.
 

Mientras dura el cambio de ciclo las polaridades (hombre y mujer) se tensan y separan.
 

Esta evidencia no puede ser comprendida desde su raíz, así que nacen creencias y acuerdos sociales que la puedan justificar.
 

Algunos de estos acuerdos son: homosexualidad, decidir estar solo y ser independiente, feminismo, “no quiero sufrir más en pareja” …
 

En un cambio de ciclo lo que se necesita es conectar a fondo con el instinto, con tus tripas y tu estómago, SENTIR lo que hay allí guardado, RESPIRAR tu sexualidad impulsiva e instintiva.
 

Sacarle la máscara social colectiva al impulso sexual y permitir que te guíe, aligerando la sobrecarga de experiencia y tiempo que arrastra el cansado ser humano.
 

Porque si alguien se ha fijado, nuestros genitales están perfectamente alineados en vertical con nuestra mente, pecho, estómago y tripas.
 

Y esa línea vertical es la única conciencia que puede existir aquí.
 

El ser humano, sin darse ni remota cuenta, avanza hacia el hermafroditismo, y por ello hacia la más ciega desconexión colectiva de la Conciencia, ya que no puede haber conexión vertical con ésta si el instinto no se manifiesta.




jueves, 19 de julio de 2018

EN HONOR A ATICO CERO


He asistido a todos mis cursos, conferencias y sesiones individuales.
 

He asistido con mi sentir, con mi entrega, con el centro de mi pecho abierto, dando y recibiendo lo que salía de mí, y en mí entraba.
 

He transmitido y he recibido todo: la fuerza de la energía tan sutil tomándome, mostrándome más y más; el vacío que me llevaba una y otra vez a rendirme, a no poder preparar ni una sola palabra que decir, con mi mente tomada por la energía vibrante momentos antes de comenzar cada taller.
 

He sentido el desgarro de dolor del colectivo, incapaz de parar y percibir su propia inconsciencia.
 

He salido del tiempo junto a mis clientes de sesiones individuales, quienes han resultado ser mi puente hacia el No tiempo.
 

El No tiempo, el Paraíso: allí me quedé de una forma tan natural, tan “conducido” hacia él, pacíficamente, totalmente.
Allí me quedé, porque es tan maravilloso sentir que el tiempo no fluye, no pasa y quedan tan pocos vínculos entre futuro y pasado…
 

Cuando conoces y vives el No tiempo, no hay gran cosa que decir ni hacer. Todo ha dejado de tener sentido; es decir, el sentido de las cosas no está presente ni es necesario.
 

Poco a poco, sin darme cuenta y sin hacer ruido, Atico Cero me dio el regalo de amor más grande que yo jamás había recibido. Curso a curso me vació y me llenó de plenitud vacía. Me hizo rendirme a la comprensión que abarca, que abraza todo y hace que nunca nada vuelva a ser igual.
 

Atico Cero: mi niño amado que quiso entrar en la existencia como la posibilidad apenas conocida ni recorrida, tan ligera y también tan impactante.
 

Atico Cero: es maravilloso vivir en ti, respirar y sentir el Vacío ahí mismo.
 

Atico Cero: si los seres humanos llegasen a sentirte y vivirte como yo, el mundo sería un lugar de rendición y éxtasis.
 

Y después, desaparecería todo… como un reflejo en un espejo, desvaneciéndose en la Nada…
 

Gracias por tanto, Atico Cero, amado niño mío.
 

Desde aquí, el Paraíso, seguimos con alegría.





martes, 26 de junio de 2018

EVENTO “LAS CLAVES DE LA REALIDAD Y EL TIEMPO: EL PARAÍSO”


“Existe otra realidad más allá de lo aparente. Está fuera del tiempo, te permite ser tú y crear tu vida conscientemente. Es tu Paraíso.” 


La realidad en la que nos movemos está sujeta al paso del tiempo. Acumula carga conforme se mueve a través de ese tiempo, y esa densidad es como un pantano en el que intentamos no ahogarnos.

No comprendemos por qué y para qué ocurre todo esto. No comprendemos el conflicto de la existencia humana. Nos movemos dentro de las posibilidades y soluciones que ya existen para suavizar ese conflicto, pero no es suficiente.

ATICO CERO es una nueva posibilidad, muy poco conocida y apenas transitada. Es la comprensión de la realidad y el tiempo más allá de toda apariencia, en su más profunda raíz. Esta comprensión nos permite trascenderla e ir más allá de sus rígidas reglas para abrir la posibilidad de vivirla desde la libertad individual.

El ser humano no es libre ni es individual, aunque poseer un cuerpo y una voluntad-inteligencia nos haga creer lo contrario. Si lo fuéramos podríamos elegir vivir sin conflicto, y no lo hacemos porque la realidad aparente no permite esa posibilidad.

Para ATICO CERO la realidad y el tiempo son una gigantesca infraestructura de energía vibrante en la que estamos inmersos y formando parte de ella. Esta estructura tiene claves que muestran sus puntos débiles y la hacen vulnerable. Desde esas claves podemos “soltar” la forma en que estamos implicados en ella. Al soltar el tiempo y su fluir a través nuestro, éste se va “parando” y nos permite asentarnos en el verdadero y único presente: el estado del Paraíso.

“Paraíso” es cuando una pregunta y su respuesta se encuentran juntas en el mismo instante, o sin que apenas transcurra tiempo entre ambas, al igual que entre un problema y su solución. En la realidad aparente llamamos “milagro” a esto. En el Paraíso las cosas no están divididas en bien y mal, hay una comprensión “unificada” de la vida, y ésta se muestra en plena expansión.

Esa expansión de vida es lo que nos conecta con la Conciencia pura, nuestro verdadero hogar.

Este evento es teoría y práctica unidas. La teoría es para comprender la verdadera realidad-tiempo, y la práctica son sencillas herramientas y puntos de apoyo que tienen la enorme capacidad de transformar la vida de una persona hasta lo más profundo, hasta llevarla al Paraíso, como yo viví en su momento.

Los asistentes estarán invitados a exponer sus preguntas y temas personales, y recibir la aplicación práctica de lo expuesto en cada caso.
 

Si quieres que la Fuerza de vida te tome, te transforme y te lleve a vivir más allá de los conflictos y la dualidad, este evento es para ti.

Fecha: miércoles 4 de julio de 2018.

Horario: de 17 a 21h.

Inscripciones y reservas:
amora@eanamora.com
Tel.: 620 282 492

Lugar: Institut de Salut Holística - París
C/ París 164, 1º-1ª 08013 Barcelona
http://institutsalutholistica.com/
https://www.facebook.com/institutsalutholistica/





jueves, 7 de junio de 2018

EVENTO: LA CLAVE DEL DINERO


“Conectar con la naturaleza sutil del dinero para que nos impulse en nuestra realidad.”

El dinero es una energía “comodín”, pues la podemos intercambiar por muchas cosas que existen en la realidad. Es muy versátil y fluido. Se estudian y detallan sus reglas y funcionamiento, pero eso es mentira: son las reglas que los seres humanos imponen al dinero con el propósito de beneficiarse de él.

Quienes consiguen “atraparlo” a través de esas reglas, técnicas, estrategias o simple habilidad / experiencia, sufren en su mayoría las consecuencias de tratar al dinero como a un esclavo. Por eso nos damos cuenta que muchas personas “ricas” son infelices por la manera en que se han enriquecido, sin que eso tenga nada que ver con la naturaleza del dinero.

El gran error común es “creer” que el dinero no tiene vida propia, y por tanto somos nosotros quienes tenemos que dársela. “Creemos” que el dinero es un invento humano y nos pertenece.

Y nada más lejos de la realidad. El dinero “viene” a nosotros exactamente igual que viene la Fuerza de Vida que nos mantiene. Nosotros acompañamos al dinero en su expansión, al igual que también acompañamos a la vida en su onda expansiva.

En este evento comprenderemos:

· La naturaleza sutil y original del dinero, y su relación con el dinero material y el propósito que lo mueve.

· Posicionarnos con respecto a la vida que somos, a saber ser y tomar esa vida.

· El dinero se convierte en nuestro acompañante según la forma en que sintamos y recibamos al impulso de vida.

Los asistentes estarán invitados a exponer sus preguntas y temas personales, y recibir la aplicación práctica de lo expuesto en cada caso.

Invito a quienes estén interesados a comprender y posicionarnos de forma adecuada y natural hacia el dinero, para que nos acompañe al mismo ritmo y velocidad en que nos acompaña la Fuerza Vital. Ambos nos impulsan a la expansión, y ese estado expansivo es lo que nos hace sentir naturalmente bien, sin ninguna necesidad de todo eso que el mundo intenta vendernos para tener dinero.


Si acompañas a la vida en su expansión, el dinero te acompañará a ti.
Permite que la vida se expanda a través de ti, y el dinero hará lo mismo contigo.


Fecha: viernes 8 de junio de 2018

Horario: de 17 a 21h. Clase abierta y gratuita de 17 a 18.30h.

Lugar: Espai Dodecaedre

C/ Dos de Maig 202 Baixos 3, 08013 Barcelona

https://espaidodecaedre.com/

https://www.facebook.com/EspaiDodecaedre/

 

Información y reservas:

info@espaidodecaedre.com
 

Tel.: 938 099 271 

https://espaidodecaedre.com/producto/conferencia-la-clave-del-dinero/




sábado, 2 de junio de 2018

EVENTOS A0 DE FINALES DE MAYO


Esta semana hemos realizado dos eventos de “ATICO CERO: Vivir la realidad sin tiempo”, el curso básico y el avanzado.

Doy las gracias a TODOS los participantes de ambos cursos por el excelente nivel de comprensión que han tenido, y por muchas preguntas formuladas que enriquecieron esa comprensión.

Creo que ambas partes -quien transmite y quienes reciben- hemos quedado contentos con los cursos y los hemos disfrutado. Yo personalmente mucho, al ver tan buena asimilación de lo expuesto.

Gracias siempre a Espai Dodecaedre de Barcelona por su excelente colaboración y organización de los eventos, así como por esta maravillosa sala con jardín que tanto me gusta.

¡Apreciados participantes, ha sido un verdadero placer trabajar con todos vosotros!

¡Muchas gracias a todos por disfrutar y expandir ATICO CERO!


(Foto: evento de ayer del nivel avanzado)



 

jueves, 24 de mayo de 2018

EVENTO: VIVIR LA REALIDAD SIN TIEMPO


“Más allá de la vida humana colectiva podemos tener una realidad propia, individual y no sometida al tiempo.”

Si estás leyendo esto es porque buscas la posibilidad de vivir la realidad de una forma totalmente diferente. Todos sabemos cómo funciona la realidad, y sabemos que es cíclica, circular, repetitiva. Ello es debido a que el tiempo es también circular, y la realidad se asienta plenamente en él, y así también se muestra.

Nosotros formamos parte íntegra de la realidad. Para vivir esta nueva posibilidad de la que hablo tenemos que saber ver toda la realidad desde fuera de ella, y comprenderla en su totalidad. Con esa comprensión podemos “parar” el flujo circular del tiempo, y paso a paso plantearnos un escenario y un guion propios; fuera de esa realidad colectiva en la que siempre estamos incluidos, pero pudiendo disfrutar de la interacción entre ambas.

En este curso mostraré tanto la comprensión del mundo humano, el universo y la existencia al completo como la naturaleza del tiempo. Partiendo de esta comprensión hablaremos de cómo “posicionarnos” para salir del flujo del tiempo y poder “crear” nuestra propia realidad a nuestra medida, algo que resulta imposible mientras pertenezcamos a la mente colectiva.

Este posicionamiento al que me refiero es, a grandes rasgos, soltar tanto como podamos la inconsciencia colectiva que nos posee para “llamar” a la Conciencia que está fuera de la existencia / universo, y que ésta nos tome y nos guíe con su Fuerza de vida.

Nuestra conexión con esa Fuerza trasciende la dualidad bien-mal, las creencias que forman la realidad, las emociones que volcamos en esas creencias y el anclaje que tenemos en el tiempo.

Vivir esta posibilidad es lo que estás buscando, aunque quizás no lo sabes.

Los asistentes estarán invitados a exponer sus preguntas y temas personales, y recibir la aplicación práctica de lo expuesto en cada caso.



Fecha: martes 29 de mayo de 2018

Horario: de 17 a 21h. Clase abierta y gratuita de 17 a 18.30h.

Lugar: Espai Dodecaedre

C/ Dos de Maig 202 Baixos 3, 08013 Barcelona

https://espaidodecaedre.com/

https://www.facebook.com/EspaiDodecaedre/


Información y reservas:
  
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Tel.: 938 099 271 

 
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viernes, 20 de abril de 2018

LA FUERZA ANTERIOR AL BIEN-MAL


La naturaleza del mundo es existir. La existencia se amplía, se amplifica, se extiende, crece, se expande, se transforma, busca mejorar. Al mismo tiempo se manifiesta la dirección contraria a todo eso: la resistencia, las dificultades, los problemas, el mal, la densidad, la confusión, el miedo…

En mitad de este escenario, siempre dual (dos fuerzas, dos polaridades: el bien y el mal) los seres humanos intentan poner orden constantemente. Es una lucha por unir, ordenar, clasificar, recolocar, crear armonía, establecer un puente que una a ambos mundos.

“Creemos” que de esa dualidad tiene que surgir una “unidad”. Intentamos llegar a una sola cosa (1) a través de hacer algo con esas dos fuerzas (2).

En este intento no nos damos cuenta que lo que vemos como dos fuerzas en realidad era una sola originariamente, pero en cuanto ésta llegó a nosotros la descompusimos, porque la interpretamos. “Leemos” el Uno y lo que entendemos en esa lectura es “dos cosas opuestas”.

Y desde esa posición pretendemos volver al Uno.

Es nada menos que imposible.

Al creador -la mente única de la humanidad de todos los tiempos y todas las posibilidades de la existencia- le ocurre exactamente lo mismo. En su momento vió dos cosas donde solo había una, y así dio paso a la existencia. Creó un universo donde todos jugamos a intentar volver al Uno, partiendo de dos fuerzas separadas entre sí.

Él nos transmitió su error, y a ese error le llamamos “propósito de vida”.

Cada uno de nosotros aportamos nuestro esfuerzo en realizar el propósito que nos fue asignado. Luchamos y nos esforzamos, también fluimos y construimos. Todo ello está promovido por la diferencia de polaridades, igual que la corriente circula por un enchufe conectado a la red eléctrica, gracias a la diferencia de potencial entre ambos polos.

Ese propósito del que todos participamos nunca se llegará a realizar, porque no es real. La Fuente que nos envía esa fuerza que es Uno no está mirando qué hacemos con ella. Al descomponerla en dos e interpretarla así, quedamos automáticamente incomunicados de esa Fuente.

Es como cortar un teléfono móvil con un hacha por la mitad: las dos mitades resultantes no sirven para volverse a comunicar, por más que intentemos recomponerlas.

Si queremos conectar con la Fuente origen de la vida; si queremos salir del conflicto inacabable que provoca la dualidad bien-mal en nuestras vidas, si queremos realmente VIVIR tal y como la Conciencia (la Fuente de Vida) nos imaginó dentro de sí, tenemos que conectar con esa Fuerza JUSTO ANTES de que el filtro de la dualidad la corte en dos, cuando todavía es originalmente Una.

Podemos posicionarnos POR ENCIMA DE LA REALIDAD APARENTE afirmando (individualmente,
interiormente y hacia uno mismo) que todo es una sola Fuerza de Vida, que solo existe una única cosa, que nosotros provenimos de esa Fuerza y que por tanto ella SIEMPRE nos lleva en su expansión, en su Unidad, en su perfección, y así descansamos en ella, en la plena rendición a la Vida más allá de toda existencia, más allá del personaje que somos.

La vida es un VACÍO que no necesita existir dualmente. Lo dual es una creación, una interpretación, y no tiene que ver con la Vida, aunque obviamente parte de ella para poder existir.

Igualmente nosotros también somos un vacío, conteniendo todas las posibilidades de vida. Y seguimos aferrados a una sola: la inconsciencia de trabajar por y para la dualidad.

Así, la lucha entre el bien y el mal continúa, dentro y fuera de nosotros.





domingo, 15 de abril de 2018

LAS RELACIONES Y EL PROPÓSITO QUE LAS MUEVE


Una pareja son dos personas que se encuentran e intercambian sus roles. Cada uno toma el rol del otro, y en cierta medida lo hace suyo. Esto es así porque sabemos -en algún lugar- que somos partes muy pequeñas de un todo mayor, como granos de arena en una playa.

Queremos ir encontrando esas otras partes que hay sueltas por ahí. Al encontrarlas y asumir un poco de ellas, nos sentimos más completos. Hay un propósito global que dirige la humanidad de todos los tiempos, líneas de tiempo y realidades paralelas. Todos esos seres humanos repartidos en todas esas posibilidades de existencia son pequeñas partes de un único propósito.

Por eso nos atraemos. Por eso existe la sexualidad, como una llamada instintiva que pretende reunir diferentes partes de ese todo para reunificar al propósito dividido.

Las interconexiones entre las personas son como las conexiones neuronales de nuestro cerebro. Necesitamos esos vínculos para transmitir y realizar ese propósito. De ahí surgen las relaciones: sexo, pareja, familia, amistad… son diferentes niveles de compartir esa información.

El propósito global necesita esas interconexiones para representarse. Por eso todos comprendemos y asumimos que la vida y las relaciones son dar y recibir, pues ese es el movimiento de doble dirección que necesita el propósito para intercambiar información entre las diferentes partes del todo que es la humanidad.

Sí, la humanidad es un propósito en sí misma, una red neuronal que reparte, divide y subdivide ese propósito para ejecutarlo más fácilmente y con precisión, como una empresa dividida en departamentos y puestos de trabajo.




 

martes, 20 de marzo de 2018

LA ENERGÍA ESTÁTICA INVISIBLE


La energía fluye. Lo sabemos y nos gusta apuntarnos a ese flujo, fluir con ella. Lo consideramos bueno.

Pero la existencia es dual, está diseñada para mostrar dos caras de algo que solo es una única cosa.

En ese despliegue de dos aspectos, la energía que fluye tiene un aspecto opuesto y desconocido.

Existen cantidades inimaginables de energía estancada, diseñada para no moverse y dar así densidad a la materia y al tiempo.

Esa energía estancada aporta cohesión a la materia.

La energía que fluye no la puedes atrapar, porque tiene un aspecto vibracional en movimiento, y un propósito que varía constantemente. Ambas cosas le dan fluidez.

La energía estancada es inimaginablemente gigantesca, como las reservas de dinero que un banco está obligado a tener para poder garantizar la fluidez de sus operaciones con clientes e inversiones. Ambos aspectos del dinero bancario muestran el ejemplo perfecto de cómo la dualidad siempre trabaja unida, aunque la percibamos como cosas separadas.

La energía estancada se acumula en la superestructura del tiempo. Concretamente en nuestra línea de tiempo, la más densa, la previsible, que es también a veces imprevisible (aspectos duales trabajando juntos).

Esa energía está completamente disponible, y no se está moviendo. Pero está totalmente oculta tras la realidad aparente. Si estuviese a la vista todos tendríamos el poder de utilizarla, y nos convertiríamos en maestros de la creación.

Pero en esta existencia “creada” solo hay un creador que controla todo y no admite competencia: la mente única, la mente colectiva inconsciente.

El poder de la creación está en aquello que es estático, frente a todo el cambio y dinamismo de la vida aparente que nos rodea, y que así también nos incita a cambiar, a mutar, a evolucionar, manteniéndonos bien alejados de ese poder.

Por eso la realidad que vemos la podemos calificar de “aparente” o “relativa”: porque nos muestra una parte visible en relación a otra que no se ve.